"Nada es simple, nada es lo que parece a primera vista, y cualquier fragmento mínimo de la realidad contiene tales posibilidades de conocimiento y de misterio que da vértigo asomarse a ellas"
"El viento de la Luna". Antonio Muñoz Molina
Desde
la antigüedad, la tentación de mirar ha sido el origen de multitud de
inventos, como el "inocente" espejo que nos devuelve el reflejo de
nuestra propia imagen no siempre reconocida ni aceptada, o la defensiva almena,
desde la que se podía vigilar sin ser visto. Miradores, mirillas, microscopios
y lupas, creadas por la ineludible necesidad humana de ver el fastuoso
escenario de la vida, desde todas las perspectivas posibles.
Hoy este blog cumple dos años de miradas. Dos años en los que miro hacia fuera y hacia adentro, donde descubro lo limitado y lo infinito, lo que no sé o lo que siento y que funciona como espejo, almena o lente de aumento, limpia y transparente, que me permite reconocer el brillo de otras miradas.
Desde aquí me asomo a patios propios y ajenos, tan parecidos, tan diferentes, y con la distancia y la amplitud que me proporciona esta ventana abierta en la octava planta de un edificio cualquiera, os miro a vosotros, y me miro a mí.
Desde aquí me asomo a patios propios y ajenos, tan parecidos, tan diferentes, y con la distancia y la amplitud que me proporciona esta ventana abierta en la octava planta de un edificio cualquiera, os miro a vosotros, y me miro a mí.
| Miro a través de una obra de Susan Mobray fotografiada por Utopazzo. |

