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lunes, 25 de agosto de 2014

Balcones.

"Si muero,
dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo).

El segador siega el trigo
(Desde mi balcón lo siento).

¡Si muero,
dejad el balcón abierto!"

Federico García Lorca.



Balcón abierto y luz encendida en la casa de Federico García Lorca. Huerta de San Vicente.

Foto: Rafa él.

La luz de las últimas tardes nos prepara para la nueva estación, el color alerta nuestra memoria vital para la llegada de otro tiempo; todos los seres de la tierra lo saben. Aún queda verano, pero un verano que dejó atrás el cenit de las infinitas posibilidades, de las expectativas que quedaron demasiado grandes o demasiado pequeñas. 

Vuelvo al tiempo de ser hormiga -en realidad nunca dejo de serlo-, pero una hormiga que canta por necesidad y placer y se asoma a las vidas de los que viven, desde cualquier balcón con las puertas abiertas.



domingo, 1 de junio de 2014

Aniversario IV : Somos, soy.

"Somos todo el pasado, somos nuestra sangre, somos la gente que hemos visto morir, somos los libros que nos han mejorado, somos gratamente los otros." 

Jorge Luis Borges



Xi Pan. "Im Bloom"



Hoy cumplo cuatro años de blog y durante este tiempo han pasado cosas que son pasado, he visto gente morir, he leído libros y mi sangre fluye mansa o encendida por mis venas, sin embargo, no puedo afirmar que sea los otros, al menos, de forma grata. También soy las voces que no me dicen nada, los nombres que no pronuncio y este escepticismo que me acompaña, punzante y balsámico al mismo tiempo.

Las experiencias, sean cuales sean ¿nos hacen mejores? Quisiera asegurar que soy mejor que hace cuatro años, pero no es cierto, quizás no he sabido descubrir nuevas salidas ocultas en el laberinto, o cambiaron azarosamente las marcas que pinté en las baldosas. ¿Deberé ser más paciente y humilde para que las experiencias vividas florezcan en mis manos y en mi pecho? De momento, mi venturosa confianza quedó algo quebrada, no puedo evitar pensar, mientras hablo con alguien, "esto es necesidad, interés, temor o simple cortesía", legítimos, por otra parte. Como contrapartida, me siguen emocionando la bondad, la belleza en cualquiera de sus formas y la valentía de unos pocos, y es que, como dijo Marguerite Yourcenar: "Nada es más lento que el verdadero nacimiento de un hombre"... de una mujer.