martes, 13 de julio de 2010

Equivocarse





"Niños jugando a las bolas"

Antonio López










Los niños aprenden de forma constante y natural, equivocándose. No existe otra manera de hacerlo, especialmente si aprenden por ellos mismos, experimentando, ensayando, manipulando... Para ellos equivocarse forma parte de sus vidas, como el juego. Sin embargo cuando crecemos no aceptamos de buen grado el error. Está lleno de connotaciones negativas que hemos ido acumulando a lo largo de los años y después de oír hasta hartarnos, ésto no se hace así, te vas a caer, te vas a equivocar. Puede darse el caso de que ante el miedo a "meter la pata" prefiramos no actuar y quedarnos pasivos, inertes y absolutamente frustrados. Es necesario huir de esta situación y valorar la importancia constructiva del error que nos permite revisar las propias equivocaciones para poder aprender de ellas.
Descartes, desde el racionalismo, decía en su célebre cita :"Pienso, luego existo". Un empirista como Hume diría: "Siento, luego existo"...
Yo propongo que digamos, si alguna vez nos ocurriera: "Me equivoco, luego existo".


5 comentarios:

  1. Vivir,como tal,es una auténtica odisea.Pero vivir bien,una obra de arte.Decía Ortega que el hombre debe aspirar a la grandeza.Absolutamente de acuerdo. Y se es grande pensando como Descartes,sintiendo como Hume y aprendiendo de nuestros errores,como dices en tu escrito.Pero lo más importante de todo es comprender en un momento dado,que casi todas nuestras inercias,miedos y nuestra forma de proceder ante la vida se han fraguado en ese momento dulce,por decir algo,que es la infancia.Hace falta una buena dosis de lucidez para vernos desde fuera y valentía para cambiar lo necesario.Aunque muchos prefieran quedarse donde están,no conozco mejor sistema que la reflexión serena y la valentía para llevar a buen puerto nuestras decisiones.Al fin y al cabo,si algo hay esencialmente humano es nuestra capacidad de elegir,de elegir cómo queremos de verdad vivir.

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  2. ...Yo diría "Pienso, luego algo no va bien".
    Siempre he creído que el hombre, está sobrevalorado; no lo digo por pura vanidad o egoísmo (yo mismo creo estar sobrevalorado)sino más bien, por una palabra que has utilizado: "Empirismo".
    En un mundo camino de los 7000 millones de habitantes, creo que han de pasar muchas, muchas generaciones para que el ser humano pueda responder al por qué de su existencia. Quizá sea más fácil de lo que la gran mayoría pueda pensar, o bien yo podría estar equivocado...aún así, no me salvo por creer tener la respuesta: la humanidad entera, estaría a salvo si fuese compartida.
    Enhorabuena por tu trabajo, tú, no estás sobrevalorada.

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  3. Creo que el hombre es todavía una especie inmadura y,globalmente,la humanidad no ha superado su período de adolescencia.Estamos en la etapa de las preguntas,la belicosidad y la rebeldía.Si bien es cierto,esto no es óbice para que encontremos de todo: adultos que son como niños,mediocres ufanos de su ignorancia pero también grandes pensadores que han iluminado de alguna manera el camino a los demás.No todos avanzan por igual,es una evidencia.

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  4. gilgamesh,

    Es bueno equivocarse si ello implica que pensamos, que decidimos, que en definitiva vivimos...lo malo es que en muchas ocasiones nos equivocamos a sabiendas, e incluso, persistimos en el error. Basta con mirar al "mundo".

    Rafa,

    Cuantas formas, cuantos medios diferentes para comunicarnos hemos utilizado a lo largo de todos estos años... Una maravilla me parece comunicarme contigo también aquí y contrastar esa visión tan diferente que a veces tenemos de la humanidad.

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  5. Hola,Ana.Vamos a ver. Equivocarnos,es necesario y creo que estarás de acuerdo conmigo. A través del error y del fracaso es como de verdad se aprende. Las personas,en su gran mayoría,tienen pánico a equivocarse. Y este temor tiene sus raíces en algo tan consustancial al mundo que es la incertidumbre.El no saber lo que va a pasar. ¿Terrible,verdad? Pues ganaremos mucho en serenidad si aceptamos lo malo que nos pueda suceder con la misma apertura de mente con que aceptamos lo bueno. Es el devenir natural de las cosas y esto no lo podemos cambiar. Pero sí está en nuestras manos el enfoque,la forma en que afrontamos lo que nos pasa. Prefiero creer que lo malo que nos pasa es una oportunidad UNICA para mejorar como personas, para sacar lo mejor que llevamos dentro. Sería todo lo contrario a la rumiación del sufrimiento o la autocompasión. Lo primero invita a la acción y lo segundo a la pasividad. Creo que está claro qué es lo que más nos conviene.
    Y respecto al error a sabiendas, ya no sería un error sino simple empecinamiento.Un error producto del desconocimiento,es perdonable. El empecinamiento es poco inteligente.

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