domingo, 30 de marzo de 2014

Subterfugio XIII : Abismos.

     "Resuella, busca, abrasa, gime. Atérrate, mete la mano en el abismo."

                                                        Félix Grande



"Pasillo con equipaje". Cristóbal Toral 


Asomada al balcón todo le parecía más liviano, real, fácil, posible.

Los últimos años los había vivido sin pensar, casi sin sentir, dejándose llevar por el envite de unas olas mansas y programadas. "Eugenia, vives como una reina", estas palabras, pronunciadas por su madre, le produjeron una conmoción de la que no lograba escapar. 

Tuvo una vida fácil, era consciente de que nació de pie. Había conseguido tener lo mismo que sus amigas sin despeinarse, sin romperse una uña, lo que durante mucho tiempo le hizo sentir superior, aunque no privilegiada.

- Eugenia, vives como una reina.

Fueron palabras intencionadas que cayeron en terreno abonado. Desde hacía tiempo anhelaba la vida de cualquiera de sus amigas, tan parecida a la suya. Compartía mañanas de gimnasio con las que tenían horario de tarde, y tardes de paseo y café con las que trabajaban por la mañana. Sus problemas eran semejantes, las mismas fantasías confesables... Sin embargo, ella no trabajaba, y cada noche de insomnio buscaba y buscaba el sumidero por el que arrojaba cada día las ocho horas que les sacaba de ventaja.

Desconocía la intención pero la habían precipitado al abismo, ya no era posible el retorno, por más que colmara su tiempo o apagara la luz; su abismo no consistía en una caída libre al vacío, sino en un aterrador pasillo repleto de puertas abiertas.




10 comentarios:

  1. Resulta aterrador tantas puertas abiertas, cuando su vida está en ese palacio dorado, en esa jaula de oro, o esa zona de confort, fuera de allí todo es incertidumbre, y eso da da miedo si no se tiene la fuerza y el coraje de abrir aunque solo sea una puerta.

    Un beso.

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    1. Creo que esa "zona de confort", como tú la llamas, tan deseada, conlleva un altísimo precio.

      Un besico.

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  2. Me da a mí que he estado en esa casa y en ese pasillo...

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    1. Es que son lugares comunes, querida anónima.

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  3. Soberbio, amiga; brutal, desgarrador, humano, imprevisible. Hay que dar gracias por lo que tenemos, y por lo que no tenemos.

    Un abrazo.

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    1. Muy acertado, Sergio, has estado soberbio. Habrá que dar las gracias, también, a lo imprevisible de la vida, que tanto miedo y tantas emociones nos brinda.

      Besos.

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  4. Todas esas puertas, dan a los universos paralelos en la tan asombrosa y siempre segura, percha de la teoría de cuerdas... ¡El día que den con esa máquina que tanto me gustaría a mí...!
    Besos.

    P.D. Las reinas (y reyes), no deberían existir.

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    1. Una muestra dulce de la "percha".

      https://www.youtube.com/watch?v=SYUpZ7gLGUU

      P.D. No deberíamos dejar que existieran.

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    2. Justo lo que quería decir...
      0__º1

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    3. Mira que si ya te voy conociendo...

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